Manufactura Aditiva
Creación capa por capa
Esta es la fase inicial donde se crea el modelo digital del objeto. Se utiliza un software de diseño asistido por computadora (CAD) o un escáner 3D para generar el archivo. El diseño debe ser un modelo sólido y sin errores para garantizar que la pieza se imprima correctamente. Este paso es crucial, ya que cualquier error en el diseño se reflejará directamente en el producto final.
Una vez creado el modelo 3D, se exporta a un formato de archivo estándar, siendo el más común el formato .STL (Standard Tessellation Language). El archivo STL representa el objeto como una malla de triángulos y es el lenguaje que las impresoras 3D pueden interpretar. Posteriormente, este archivo se importa a un software “laminador” o “slicer” que se encarga de dividir el modelo en cientos o miles de capas horizontales muy finas. Este software también genera las instrucciones de impresión, como la velocidad, la temperatura y la densidad de relleno.
En esta fase, la impresora 3D toma las instrucciones del archivo laminado y comienza a construir el objeto. La máquina deposita o solidifica material (plástico, metal, cerámica, etc.) capa por capa, siguiendo la geometría del modelo digital. Dependiendo de la tecnología de fabricación aditiva utilizada, se emplean diferentes métodos, como la extrusión de filamentos fundidos, el sinterizado de polvo con láser o la solidificación de resina líquida con luz.
Una vez que la impresión ha finalizado, el objeto debe ser extraído de la máquina de manera segura. En algunos procesos, es necesario un período de enfriamiento para que el material se solidifique por completo y la pieza no pierda su forma o propiedades mecánicas. La forma de extracción varía según el material y la tecnología, pudiendo ser tan simple como retirar la pieza de una plataforma de construcción o requerir la limpieza de material de soporte no solidificado.
Esta es la fase final donde el objeto impreso se somete a diversos tratamientos para mejorar su acabado y propiedades. El post-procesado puede incluir la eliminación de estructuras de soporte, el lijado para suavizar la superficie, el lavado con disolventes para eliminar excesos de material, y en algunos casos, tratamientos térmicos o curado adicional para aumentar la resistencia y la durabilidad de la pieza. Este paso es fundamental para obtener un producto final funcional y estéticamente aceptable.
Los tres principales beneficios de la manufactura aditiva son: la capacidad de producir diseños complejos con alta libertad geométrica que serían imposibles con métodos tradicionales; la reducción de costos y de desperdicio de material, ya que se utiliza solo la cantidad necesaria para construir el objeto; y la agilización de la producción, permitiendo la creación rápida de prototipos y la personalización en masa sin necesidad de moldes o herramientas específicas.
Fabricamos en materiales como PLA, CPE, TPU, PETG, Nylon, Policarbonato, Fibra de Carbono, entre los principales.
Además, la Manufactura Aditiva te ayuda en:
- Reducción de costos de producción
- Personalización y producción a medida
- Prototipado rápido y validación de diseños
- Optimización de la cadena de suministro
- Producción de herramientas y moldes eficientes